El hábito de orden en las casas

Educar a los niños a tener unos buenos hábitos de orden, puede llegar a ser un trabajo pesado y difícil. Pero el resultado aporta muchos beneficios para el desarrollo autónomo de nuestros hijos……y para el bienestar de los progenitores.

En un ambiente organizado, la orden reduce el estrés de toda la familia. Se disminuye considerablemente los tiempos que se dedica a buscar los objetos y también la ropa que se necesita. Frases como: ¿tú sabes donde está?, ¡Ahora no tengo tiempo para ayudarte a buscar! ¡Tú sabrás donde lo pusiste! se eliminan de nuestro vocabulario y ayudan a la convivencia y al buen entendimiento de la familia.

El tiempo que se gana cuando se conoce la ubicación de cada cosa, provoca un aumento en la autoestima del niño porque le aporta más autonomía. La etapa más adecuada para empezar a enseñar hábitos de orden suele ser en Educación Infantil. Es el momento en que los niños empiezan a entender órdenes, a interiorizar comportamientos sociales y los suyo desarrollo motriz y lingüístico lo permite. Esto si, pensáis que nunca es tarde para aprender el buen hábito del orden

Cuando el niño es pequeño, las situaciones más caóticas que se generan con más frecuencia son el momento de vestirse, en los ratos de juego y a la hora de las comidas. En la adolescencia, el caos recae sobre todo en la orden de sus espacios y su armario. Es en estos momentos cuando nos tenemos que esforzar a trabajar con ellos e intentar corregir sus conductas. Es muy importante conseguir que el niño y adolescente aprenda la importancia y las ventajas que tiene un espacio ordenado. Por lo cual os damos una serie de consejos para iniciar una buena tarea de orden en vuestro hogar.

  • Os ayudará a todos los miembros de la familia crear una tabla para apuntar las tareas a hacer.
  • El lugar donde guardar cada cosa tiene que estar muy definido y ha de ser accesible.
  • Conseguir que el hábito del orden sea un juego para el niño.
  • Establecer rutinas.
  • Nunca ordenar y recoger se tiene que entender como un castigo.
  • Utilizar un lenguaje cuidadoso.
  • Hacer una buena elección de lo que necesita o no necesita vuestro hijo.
  • Utilizar material adecuado para guardar la ropa y los juguetes.

Si necesitáis ayuda, Espais by Anna Balagué y Lluïsa Espín, somos ORGANIZADORAS PROFESIONALES. Nos dedicamos a poner orden en los diferentes aposentos del hogar y a enseñar a los niños, adolescentes y familias en general los buenos hábitos y las ventajas del orden y de la organización.

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