Vivimos en una sociedad hiperconectada y estamos empezando a sentir las consecuencias

Entrevista en Chiara Foschi, psicóloga general sanitaria, técnica de prevención del uso y abuso de las nuevas tecnologías y (coordinadora) de CTAC BCN (Centro de Tratamiento de Adicciones Comportamentales de Barcelona).

CTAC BCN es un centro especializado en atención psicológica de personas que están sufriendo algún problema derivado del abuso de pantallas y otras patologías relacionadas.

También el pasado 22 de febrero realizó una sesión online gratuita para los socios de FANOC sobre las nuevas tecnologías y la influencia en la etapa adolescente, donde participaron una veintena de familias.

¿Cuál es la labor que se realiza desde el Centro de tratamiento de adicciones Comportamentales de Barcelona (CTAC BCN)?

La tarea del CTAC es ofrecer atención especializada a chicos y chicas y sus familias con problemas relacionados con el consumo y uso problemático de las pantallas, y otras adicciones comportamentales con el objetivo de acompañar y atender a los y las adolescentes y asesorar a las familias.

Ofrecemos diferentes niveles de atención: ● Un servicio de atención accesible y confidencial para exponer las demandas relacionadas con las problemáticas de las adicciones comportamentales de los y las adolescentes y conductas de riesgo asociadas. ● Un espacio de apoyo, contención y orientación mediante una consulta presencial o telefónica u online dirigido tanto a los adolescentes en riesgo como a sus familias. ● Un programa para tratar a los y las adolescentes con adicciones comportamentales e intervenir con las familias para reforzar su capacidad en la tarea educativa y ofrecer apoyo emocional durante todo el proceso. ● Un programa dirigido a las familias de adolescentes con problemas relacionados con el consumo y/o el uso problemático de pantallas.

¿Cuáles son las señales de alerta que se detectan en casos de abuso de pantallas para intervenir?

La pantalla es el medio de comunicación por excelencia a la población en general, su uso es tan difundido que a veces cuesta acotar un buen uso de un abuso. Para poder detectar patrones de abuso de las pantallas, primero habrá que observar si su uso ha producido cambios en rutinas y/o hábitos: horas de sueño, alimentación, deportes, aficiones, salidas sociales y si ha cambiado la asistencia o el rendimiento académico.

Algunos de los factores de peso que pueden ayudar a detectar un abuso son los que están relacionados con la interacción con el dispositivo:

  • La pantalla como evasión de la realidad.
  • La frecuencia de uso y la alta necesidad de estar con el dispositivo.
  • Alta frustración frente a una imposición de límites.
  • Para estar con el dispositivo se engaña y manipula a amigos y familiares.
  • Se invierten cantidades de dinero en apuestas o juegos.

También hay que tener en cuenta el ámbito relacional del adolescente: si existe aislamiento social y/o familiar, si se relaciona correctamente con el grupo de iguales y está claro si manifiesta cambios bruscos de humor.

En caso de que, como padres, madres o tutores, veamos alguna de estas señales de alarma, ¿cuáles son los siguientes pasos a seguir?

En un principio lo más importante es reconocer que estamos ante un posible abuso y por tanto, debemos ponernos en manos de profesionales. Por tanto, ante todo pedir asesoramiento y orientación a los profesionales y/o servicios expertos en este ámbito.

¿Qué recomendaciones harías a madres y padres para tratar el tema de las tecnologías y pantallas con los hijos e hijas adolescentes en su día a día?

Tener mucha escucha activa, valorar las experiencias de la juventud y sus emociones, preocupándose por su estado anímico, si ha habido cambios de humor, si ha habido cambios de hábitos en el instituto, en sus rutinas, incluso si hay cambios en sus redes sociales. Recordar la diferencia entre uso, abuso y adicción: no todos los jóvenes son adictos, más frecuentemente las tecnologías son una escapatoria de un malestar emocional. Debemos encontrar ese malestar y acompañar al joven con su sufrimiento. Comprender las señales de alerta, hablar del tema abiertamente sin juicios, en su caso derivar a un centro especializado, las familias pueden participar en grupos de apoyo para comprender mejor el estado del joven y encontrar estrategias y herramientas con el objetivo de mejorar la convivencia y la comunicación. Fomentar hábitos de vida saludable (ocio, deportes, alimentación) e incentivar la paciencia y la persistencia en niños y adolescentes.

¿Cómo podemos prevenir a las madres, padres y tutores que nuestros hijos e hijas sufran este tipo de adicciones?

Actualmente las pantallas están por todas partes, y su uso está tan normalizado que a veces cuesta poner límites. Sin duda, lo primero es priorizar la educación digital: tener en el código PEGI como referencia, seguir las recomendaciones de películas o series según los límites de edad, (que suelen estar descritas en las plataformas de streaming) priorizar la comunicación (no utilizar las pantallas durante las comidas, ni cuando se ve una película); favorecer el diálogo cuando se establecen normas o límites de edad, (que suelen estar descritas en las plataformas de streaming) priorizar la comunicación (no utilizar las pantallas durante las comidas, ni cuando se ve una película); favorecer el diálogo cuando se establecen normas o límites, pero también establecer lugares comunes de intercambio de conocimientos, curiosidades e intereses sobre las pantallas.

Dar importancia a lo que nuestros adolescentes siguen o ven: qué influencers, qué contenidos, qué videojuegos y qué sienten o piensan al respecto. Sobre todo escuchar la voz y lo que deben decir sin juzgar. Por último, pero no menos importante, dar ejemplo. Los hijos/as aprenden de lo que ven en casa, no hay que olvidar que los padres y madres son sus figuras de referencia.

¿Cuáles suelen ser los factores previos que hacen que un joven esté más o menos predispuesto a sufrir adicción por las nuevas tecnologías?

Uno de los factores más evidentes es la falta de límites en el uso de los dispositivos, no saber gestionar que no haya cobertura por ejemplo, estar pensando en la próxima partida que jugarán sin vivir aquí y ahora. Característica del abuso en las redes sociales es la FOMO (Fear of missing out) la angustia producida por el temor a estar perdiéndose algo.

Las pantallas se convierten en el centro de la vida del adolescente, ya no hay cabida por aficiones o intereses, se deja de practicar deportes, hay menos contactos sociales o más relaciones a través de los dispositivos.

Un dato a tener en cuenta es que los jóvenes se relacionan a través de redes sociales y de los videojuegos. Sin embargo, existe un índice de riesgo cuando el adolescente no tiene mucha relación con el grupo de iguales, no sale, tiene la tendencia a aislarse y la comunicación con la familia es escasa.

¿Cuáles son las recomendaciones para proteger a los menores de internet?

Actualmente son numerosas las asociaciones que se han agrupado con el fin de enumerar las recomendaciones para proteger a los menores. Se pueden considerar las siguientes como las más relevantes:

● El uso de las redes sociales debe basarse en el nivel de madurez y el entorno de cada adolescente. ● Debe haber una educación digital previa al uso de las redes sociales. ● Los adolescentes deben estar informados sobre privacidad y seguridad. ● El control del dispositivo debe calibrarse teniendo en cuenta la privacidad de los chicos/as. ● Es aconsejable hablar en familia de conductas digitales sanas. ● Los adultos deben ser un modelo a seguir. ● Los contenidos nocivos deben ser mínimos. ● El móvil debe estar apagado una hora antes de dormir. ● La actividad física no debe reducirse para utilizar los dispositivos.

Algunas webs que pueden ayudar:

Tepongounreto.org Pantallasamigas.net Estilosdevidasaludable Apa.org Aepd.es

Recientemente, el gobierno español ha prohibido el uso de los móviles en las escuelas, pero ha habido mucho debate al respecto, ¿Qué opinas? ¿Estás de acuerdo o es contraproducente?

Antes de esta imposición por parte del gobierno algunos institutos tomaron la iniciativa de guardar los móviles en cajas: los alumnos dejaban el móvil durante la clase y si les apetecía los cogían para el patio, como si fuera una taquilla. Al principio los profesores observaron que a los alumnos les costaba dejar el móvil, pero con el paso del tiempo se acostumbraron y lo dejaron hasta el final del horario lectivo. Lo que enseña este ejemplo es que a través del entendimiento y la comprensión se puede llegar a un acuerdo que, con el tiempo, se transforma en hábito.

¿Crees que actualmente existen suficientes medidas para regular el uso de las nuevas tecnologías en los niños y adolescentes? Si no, ¿Qué medidas serían necesarias implementar?

Actualmente existen medidas de prevención, guías para educadores, familias y profesionales, libros, un manifiesto sobre infancia y pantallas, e incluso una propuesta de pacto de estado para proteger a los menores en internet. En parte, es complicado establecer los límites entre un uso adecuado y un abuso, no me refiero únicamente a la población adolescente, sino también a la población adulta: ¿Cuántos nunca se han llevado a casa el trabajo?

Estamos viviendo en una sociedad hiperconectada y estamos empezando a sentir sus consecuencias (aislamiento social, autolesiones, bajas laborales por salud mental, etc.). Honestamente creo que sería más conveniente empezar a incrementar la educación en inteligencia emocional, en el diálogo y en el entendimiento: todos los malestares necesitan ser escuchados y comprendidos para curar.

*Impacto del aumento del uso de Internet y las redes sociales en la salud mental de jóvenes y adolescentes. Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad. Red.es. Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial. Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital. Informe anual telèfon/Xat ANAR 2023. Les baixes de treballadors per salut mental es dupliquen des del 2016 i guanyen pes sobre el total. El Diari (2023).

Deja un comentario