Entrevista a Andrea Lamberti, madre de 6 hijos (17, 16, 15, 10, 7 y 2 años) y que participaron en un voluntariado familiar organizado por Dochange y FANOC.
¿Cuál fue la motivación que os llevó a participar como familia en un voluntariado con Dochange?
Queríamos transmitir a nuestros hijos la importancia de darse a los demás y de practicar la generosidad. Esta actividad nos permitió reconfirmar lo afortunados que somos al tener una familia sólida y saludable. Dedicar parte del verano a esta experiencia familiar nos unió mucho como familia.
¿Dónde y cuándo habéis realizado el voluntariado?
Verano de 2023 en Boscana, Barcelona.
¿Lo realizasteis toda la familia?
Todos, excepto nuestro hijo de 2 años.
¿Cuál fue vuestra labor en el lugar en el que habéis hecho el voluntariado?
Nuestra labor en Boscana consistió en acompañar y apoyar a personas con discapacidades en diversas actividades recreativas. Participamos en tareas como bañarse en la piscina y jugar con ellos, colaboramos en manualidades, realizamos ejercicios de psicomotricidad, jugamos con personas con autismo a través de tablets, les ayudamos a sembrar en el huerto, entre otras actividades.
¿Cómo lo vivieron vuestros/as hijos/as?
Al principio, no estaban muy entusiasmados, lo cual considerábamos que era normal. No lo presentamos como una «opción», sino como una actividad obligatoria. Sin embargo, después del primer día, eran ellos quienes nos animaban a ir. Lo disfrutaron muchísimo, y creo que les permitió darse cuenta de lo afortunados que son y la satisfacción que genera el darse a los demás y más aún a personas discapacitadas.
¿Qué aprendizaje os lleváis de esta experiencia como familia?
Cada vez que participamos en un voluntariado en familia, salimos más fortalecidos y unidos como familia. Al principio hay cierta incertidumbre sobre cómo será la experiencia, pero al final, estamos todos muy contentos y satisfechos. Estas actividades nos han ayudado a sensibilizar a nuestros hijos de la existencia de otras realidades distintas a las que ellos viven, a ser más agradecidos y a crecer en valores como la generosidad.
¿Recomendaríais a otra familia numerosa hacer un voluntariado?
¡Sin duda!
Cuéntanos, si la tienes, alguna anécdota que os haya sucedido con esta experiencia.
Después de esta experiencia, nuestra hija de 16 años, quien inicialmente era reacia a participar en el voluntariado, nos expresó su profundo agradecimiento por la oportunidad de interactuar de manera más cercana con personas con discapacidades. Más tarde, nos comentó que esta vivencia le ayudó a desarrollar habilidades para tratar con personas que enfrentan dificultades en otros voluntariados en los que participó posteriormente.
Según vuestra vivencia, ¿qué aspectos debería tener en cuenta una familia que tenga la idea de lanzarse a hacer un voluntariado en familia?
Considero que es fundamental encontrar voluntariados con los que los hijos se sientan identificados, ya que esto les permitirá desenvolverse con mayor confianza y naturalidad, lo cual es beneficioso tanto para ellos como para la causa. Asimismo, es importante animar a los hijos, incluso si al principio muestran resistencia a la idea, y no tener miedo de impulsarles a participar. Las ganancias y el crecimiento familiar que se obtienen de estas experiencias son invaluables.
