Por Maite Marín, directora del Área Social de FANOC
Soy usuaria de cercanías desde que tengo uso de razón, pero desde hace casi veinticinco años, cojo todos los días el tren para ir a trabajar. No puedo decir que siempre ha ido mal el servicio, pero en estos veinticinco años me las he encontrado de todos los colores. Sin embargo, tengo la gran suerte de trabajar en un sitio del todo comprensivo con los problemas que implica viajar en tren y en este sentido no he tenido problemas, e incluso, estos largos ratos de espera fueron la inspiración para crear la sección de opinión “Entre Estacions” de la revista de FANOC.
De lo único que estoy satisfecha de este servicio, son las amistades que he hecho durante este tiempo en los trayectos y que el día de hoy todavía mantengo. Han estado muchas horas juntos y compartiendo huelgas, averías, problemas con la catenaria, trenes fantasmas que no aparecen, colapsos, nevadas…. y algún desayuno de “termo” y pastas caseras en el mismo vagón.
Ahora soy madre de familia y tengo hijos en edad universitaria. Ellos al igual que yo, deben utilizar los servicios de Renfe para llegar a su universidad y los pobres se las ven y desean para llegar a tiempo. Pero este problema no es sólo de mis hijos, cada día siento en el tren a chicos y chicas el hecho de cuestionarse volver o no a casa, debido a que el tren va tarde, muy tarde y ya no les compensa ir a clase. En la Universidad no todos los días se tienen el mismo número de horas de clase y puedes encontrarte días que tienes una o dos horas.
Aparte cabe destacar que los alumnos que deben coger cercanías y combinarlo con el tren de media distancia aún lo tienen peor. Evidentemente, hay más oferta de trenes de cercanías que de trenes de media distancia, pero si un cercanías no pasa a su hora es muy probable que se pierda el tren de media distancia y eso implica no llegar una hora tarde, sino casi dos y eso si tomas, después de esperar, un tren directo. Si te toca tomar el tren que para en cada una de las estaciones del recorrido, te puedes ver “lo que el viento se levantó” un par de veces antes de llegar a destino. El mal servicio desmoraliza a los estudiantes y les da ganas de no ir a la universidad, grado o estudio deseado y optar por opciones como la evaluación única, estudiar de forma online simplemente dejan los estudios a medias para evitar estas pérdidas de tiempo.
Actualmente, existe una App de Adif que te indica en tiempo real los horarios de cada tren y su llegada a la estación, pero, quien la utiliza podría confirmar que cuando más se acerca teóricamente el tren a la estación, se van sumando minutos a la hora de llegada del tren, con lo cual, siempre es un misterio saber en qué momento el tren. Siempre sabrás a qué hora sales de casa, pero nunca cuánto tiempo te tocará esperar en el tren y en qué hora llegarás a destino.
También hay que decir que si alguna vez llegas aunque sea un minuto tarde a la estación, el tren que esperabas tomar y que siempre llega tarde, curiosamente ese día llega puntualísimo a su hora.
A los responsables de Adif, Renfe, Cercanías y de la alineación de los planetas, le ruega que establezca un horario real del servicio, y que se cumpla. Preferimos unos horarios reales a tener que esperar a la estación de turno, que según el clima, te congelas o mueres de calor. ¿De qué sirve anunciar y marcar que en un día pasarán x trenes por un recorrido que al final sólo pasan la mitad y mal.
Ayudamos a nuestros hijos a estudiantes a no caer en el absentismo en esta franja de edad. Ellos son nuestro futuro!
