Cuidar a los demás sin olvidarte de ti

La crianza de sus hijos es una aventura maravillosa, pero también una carrera de fondo. Cuando hablamos de familias numerosas, el desgaste físico puede acumularse sin darnos cuenta: noches sin dormir, niños en brazos, sillitas de coche que pesan como una mochila llena de piedras… y toda una logística que no entiende de descansos.

Muchas veces, el cuerpo empieza a enviar señales: molestias en la espalda, tensión cervical, sobrecargas en brazos o rodillas… pero como la rutina no se detiene, las dejamos pasar. Hasta que un día, el dolor nos detiene.

Es importante entender que cuidarse no es ser egoísta, sino todo lo contrario. Encontrarse bien físicamente nos permite gozar más de la familia, prevenir lesiones y tener la energía que este ritmo vital exige. Con algunos pequeños hábitos, como mantener una buena postura, realizar ejercicios sencillos en casa o aprender técnicas para descargar las tensiones, podemos mejorar mucho nuestro bienestar.

La rehabilitación y la fisioterapia ofrece recursos útiles y accesibles a todo el mundo para la prevención, no sólo cuando ya ha aparecido el dolor. Y la educación corporal es clave: saber cómo movernos, cómo cargar peso o cómo descansar bien, también forma parte del hecho de cuidarnos.

Porque el cuidado de los demás empieza por el cuidado de uno mismo.

Dra. Conxita Closa

Medicina física y rehabilitación

Directora Médica de Epsilon Physio

Centro de fisioterapia, rehabilitación y medicina del deporte de la Fundación MGC

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