{"id":9892,"date":"2021-05-03T10:21:16","date_gmt":"2021-05-03T10:21:16","guid":{"rendered":"https:\/\/fanoc.org\/?p=9892"},"modified":"2021-05-03T10:21:16","modified_gmt":"2021-05-03T10:21:16","slug":"comer-en-familia-el-mejor-alimento-para-evitar-la-obesidad-de-los-adolescentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fanoc.org\/es\/comer-en-familia-el-mejor-alimento-para-evitar-la-obesidad-de-los-adolescentes\/","title":{"rendered":"Comer en familia, el mejor &#8216;alimento&#8217; para evitar la obesidad de los adolescentes"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 20px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div><blockquote><p><a href=\"https:\/\/www.elcorreo.com\/familias-bbk-family\/comer-familia-mejor-20210414122757-nt.html\">Art\u00edculo de elcorreo.com<\/a><\/p><\/blockquote>\n<h2 class=\"voc-reportage voc-reportage-plus\">Hace no tantos a\u00f1os era lo normal, pero ahora con los comedores escolares y los horarios de padres y madres cada vez nos reunimos menos en torno a la mesa con nuestros hijos e hijas, una grave p\u00e9rdida que debemos paliar<\/h2>\n<p>No hace tanto, padres, madres, hijos, hijas y, a veces, hasta alg\u00fan abuelo que viv\u00eda en casa, se sentaban juntos a la mesa para comer y cenar. O, al menos, en una de las dos ocasiones. En esos momentos surg\u00edan las risas, las conversaciones, las historias, las discusiones&#8230; y tambi\u00e9n se realizaba cierto &#8216;control&#8217;. No s\u00f3lo se preguntaban unos a otros sobre c\u00f3mo les iban las cosas, tambi\u00e9n se ve\u00eda qui\u00e9n com\u00eda y qui\u00e9n no. Y qu\u00e9. Y, tradicionalmente las madres &#8216;regulaban&#8217; la ingesta de cada miembro de la casa. A los peques les echaba menos cantidad, a los que se encontraban en edad de crecer o realizaban mucha actividad les &#8216;cebaba&#8217; m\u00e1s, a quien estaba gordito le quitaba un poco, a los abuelos les insist\u00eda en tomar cosas sanas y que les conven\u00edan&#8230; Vamos, que era un momento importante. Seg\u00fan los expertos de la Fundacion Al\u00edcia, uno de los centros de investigaci\u00f3n alimentaria y culinaria de referencia en Europa,<strong>\u00a0este sistema de regulaci\u00f3n familiar ten\u00eda un gran valor, que se ha ido perdiendo con los a\u00f1os<\/strong>. Actualmente, debido a los horarios laborales de padres y madres ya es muy complicado que se repitan estas estampas. Y los chavales, mayoritariamente, van a comedores escolares desde que son muy peque\u00f1os y cuando ya llegan a la adolescencia pasan mucho tiempo solos en casa, delante de pantallas y, a menudo, picando alimentos poco saludables.<\/p>\n<p>Con este cambio de h\u00e1bitos se han perdido muchas cosas, s\u00ed. Entre otras cosas, comer en familia influye en los h\u00e1bitos de alimentaci\u00f3n de los adolescentes y previene trastornos de comportamiento alimentario. As\u00ed lo ha determinado un estudio elaborado por cient\u00edficos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y de la Universitat Aut\u00f2noma de Barcelona (UAB) que se ha publicado en la revista cient\u00edfica &#8216;International Journal of Environmental Research and Public Health&#8217;. \u00abEn un momento en el que el confinamiento por la pandemia ha revivido las comidas en familia,\u00a0<strong>este estudio apunta a uno de los posibles aspectos positivos de la situaci\u00f3n que nos ha tocado vivir\u00bb<\/strong>, explica la investigadora del estudio Anna Bach-Faig, del grupo de investigaci\u00f3n Foodlab y profesora de los Estudios de Ciencias de la Salud.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n establece que algunas rutinas de las comidas familiares, como compartir los alimentos, sentarse alrededor de una mesa sin aparatos digitales o tener una conversaci\u00f3n agradable, son aspectos beneficiosos para la adolescencia y contribuyen a su salud. De acuerdo con otros estudios, apunta que esta convivencia, en que es com\u00fan conversar y comer de manera m\u00e1s lenta, promueve que los adolescentes reconozcan la sensaci\u00f3n de saciedad en las comidas e, indirectamente, evita la obesidad. Adem\u00e1s, el estudio, que se llev\u00f3 a cabo mediante entrevistas en profundidad a familias con adolescentes de entre doce y diecis\u00e9is a\u00f1os, analiza uno de los aspectos menos estudiados de la dieta mediterr\u00e1nea: la socializaci\u00f3n en las comidas y c\u00f3mo la manera en que se consumen los alimentos repercute tambi\u00e9n en la salud.\u00a0<strong>\u00abPara llevar una dieta saludable, no solo influye lo que comemos sino tambi\u00e9n c\u00f3mo lo comemos\u00bb<\/strong>, explica Anna Bach-Faig. \u00abLa dieta mediterr\u00e1nea es mucho m\u00e1s que una lista de alimentos. Es un modelo cultural que incluye c\u00f3mo se seleccionan, se producen, se procesan y se consumen esos alimentos.\u00bb<\/p>\n<h3>Dieta mediterr\u00e1nea<\/h3>\n<p>Los investigadores analizaron la frecuencia y la duraci\u00f3n de las comidas familiares, el lugar donde se hac\u00edan, el uso de aparatos digitales, la preparaci\u00f3n de los alimentos y el tipo de comunicaci\u00f3n que se establec\u00eda entre los comensales. Seg\u00fan el estudio, la mayor\u00eda de las familias se reun\u00eda \u00fanicamente para la cena y sus h\u00e1bitos variaban dependiendo de si com\u00edan solos o con sus seres queridos. La investigaci\u00f3n identific\u00f3 que las comidas familiares eran un espacio para comunicarse y socializar, y que\u00a0<strong>cuando las familias les dedicaban menos tiempo, no se sentaban a la mesa, se distra\u00edan con aparatos digitales o no manten\u00edan conversaciones agradables en esos encuentros, tambi\u00e9n segu\u00edan en menor medida la dieta mediterr\u00e1nea<\/strong>.<\/p>\n<p>Para la mayor\u00eda de los progenitores, comer en familia era especialmente importante si ten\u00edan hijos o hijas adolescentes, ya que este hecho favorece la conversaci\u00f3n y estrecha los lazos familiares. \u00abCuando los ni\u00f1os y las ni\u00f1as son peque\u00f1os es m\u00e1s f\u00e1cil, pero\u00a0<strong>en la adolescencia hay una desconexi\u00f3n entre t\u00fa y ellos<\/strong>\u00a0y, mediante estas conversaciones, uno puede entrar un poco en su mundo\u00bb, indicaba una de las madres entrevistadas. Adem\u00e1s, la mayor\u00eda de las personas encuestadas consideraba que, gracias a estos encuentros familiares, los progenitores se convierten en modelos que ayudan a establecer patrones saludables para sus hijos. Esta impresi\u00f3n coincide con los resultados de otros estudios, en los que se demuestra que comer en familia se relaciona con una dieta m\u00e1s saludable, con m\u00e1s verduras y frutas y menos bebidas azucaradas.<\/p>\n<h3>La &#8216;tele&#8217;, mala compa\u00f1\u00eda para comer<\/h3>\n<p>Para la experta en nutrici\u00f3n Anna Bach-Faig, preservar las tradiciones en la manera de comer es esencial para conservar los beneficios de la dieta mediterr\u00e1nea y promover la salud de las nuevas generaciones. Pero, desde hace varias d\u00e9cadas, la dieta mediterr\u00e1nea pierde peso ante la llamada &#8216;dieta occidental&#8217;, en la que predominan los alimentos procesados y comer de manera r\u00e1pida, muchas veces frente al televisor.\u00a0<strong>\u00abIgual que aconsejamos comer cinco frutas y verduras diarias\u00bb<\/strong>, explica Bach-Faig, \u00abse podr\u00eda recomendar hacer como m\u00ednimo una comida en familia al d\u00eda\u00bb. Y no nos agobiemos si no nos es posible porque los horarios no acompa\u00f1an: siempre nos quedar\u00e1n los fines de semana para juntarnos todos en torno a la mesa. Y si es posible implicarnos todos en la preparaci\u00f3n del men\u00fa, mejor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo de elcorreo.com Hace no tantos a\u00f1os era lo normal, pero ahora con los comedores escolares y los horarios de padres y &#8230; <a title=\"Comer en familia, el mejor &#8216;alimento&#8217; para evitar la obesidad de los adolescentes\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/fanoc.org\/es\/comer-en-familia-el-mejor-alimento-para-evitar-la-obesidad-de-los-adolescentes\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Comer en familia, el mejor &#8216;alimento&#8217; para evitar la obesidad de los adolescentes\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":9893,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-9892","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vivir-en-familia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fanoc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9892","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fanoc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fanoc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fanoc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fanoc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9892"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fanoc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9892\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fanoc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9893"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fanoc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9892"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fanoc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9892"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fanoc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9892"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}