Extraescolares: ¿cómo elegir las actividades más adecuadas para nuestros hijos?

Con el inicio del curso escolar llega también el momento de decidir qué actividades extraescolares harán nuestros hijos. Deporte, música, danza, idiomas, robótica, teatro, arte… la oferta es cada vez más amplia y, a veces, escoger no es nada fácil.

Las extraescolares pueden ser una buena oportunidad para que los niños descubran nuevos intereses, desarrollen habilidades, hagan actividad física y compartan tiempo con otros niños y niñas. Pero no deberían convertirse en una extensión del horario escolar ni en una fuente de presión.

Por eso, más que buscar cuál es «la mejor» extraescolar, la pregunta es: ¿qué actividad encaja mejor con nuestro hijo o hija y con nuestra situación familiar?

¿Qué pueden aportar las actividades extraescolares?

Una actividad fuera del horario lectivo puede aportar muchos beneficios, especialmente cuando el niño participa en ella porque le interesa y disfruta.

Según el tipo de actividad, puede ayudar a trabajar diferentes aspectos:

  • Deporte y actividad física: favorecen el movimiento, la coordinación, la motricidad y los hábitos saludables. Los deportes de equipo, además, permiten trabajar la cooperación y el respeto por los demás.
  • Actividades artísticas y creativas: música, danza, teatro, pintura o manualidades pueden estimular la imaginación, la capacidad de expresión y la creatividad.
  • Idiomas: permiten familiarizarse con otras lenguas de una manera práctica y, a menudo, lúdica.
  • Tecnología y ciencia: robótica, programación, experimentos o actividades STEAM pueden despertar la curiosidad y ayudar a desarrollar el pensamiento lógico y la resolución de problemas.
  • Actividades de concentración y estrategia: el ajedrez, por ejemplo, puede trabajar la planificación, la atención y la toma de decisiones.
  • Actividades de refuerzo educativo: pueden ser útiles cuando existe una necesidad concreta relacionada con los estudios, siempre procurando que no acaben ocupando todo el tiempo libre del niño.

Extraescolares según la edad: algunas orientaciones

No todos los niños tienen los mismos intereses ni maduran al mismo ritmo. Por eso, la edad es solo una orientación y no debería ser el único criterio a la hora de escoger una actividad.

De 3 a 6 años: jugar, descubrir y experimentar

En estas edades, las actividades deberían tener sobre todo un componente lúdico y de experimentación.

Psicomotricidad, natación, iniciación deportiva, danza, música, expresión corporal, teatro o actividades artísticas son algunas de las opciones que pueden encajar bien en esta etapa.

Es importante que las propuestas estén adaptadas a su nivel de desarrollo y que no busquen tanto el rendimiento como disfrutar, moverse y descubrir nuevas experiencias.

De 7 a 10 años: descubrir intereses y desarrollar habilidades

A partir de los 7 años, muchos niños ya pueden identificar con más claridad qué les gusta y qué no.

Se puede ampliar la oferta con deportes individuales o de equipo, artes marciales, danza, música, idiomas, teatro, ajedrez, robótica, programación o actividades creativas.

Es una etapa interesante para dejar que sean ellos mismos quienes vayan descubriendo sus preferencias. Un niño que disfruta del fútbol no necesariamente tiene que hacer también una actividad académica; del mismo modo, un niño o una niña que prefiere dibujar o programar puede encontrar en estas actividades un espacio de descubrimiento y expresión.

De los 10 a los 14 años: profundizar y darles más autonomía

En la preadolescencia, los intereses personales pueden tener cada vez más peso. Algunos chicos y chicas querrán profundizar en un deporte o disciplina artística que ya practican, mientras que otros preferirán probar actividades completamente nuevas.

Puede ser un buen momento para deportes más especializados, música, danza, teatro, idiomas, robótica, programación, creación audiovisual, dibujo, escritura u otras actividades relacionadas con sus aficiones.

También pueden empezar a tener más voz en la decisión. Implicarlos en la elección de la actividad les ayuda a asumir responsabilidad sobre su tiempo y sus intereses.

En esta etapa, si existen dificultades académicas concretas, también se puede valorar alguna actividad de refuerzo, pero sin olvidar que el tiempo libre también es necesario.

A partir de los 14 años: intereses, autonomía y bienestar

Durante la adolescencia, la actividad extraescolar puede convertirse en un espacio especialmente importante para mantener aficiones, relacionarse con otros jóvenes y desconectar de las obligaciones académicas.

Deporte, música, danza, teatro, idiomas, fotografía, creación de contenidos, programación, voluntariado u otras actividades vinculadas a sus intereses pueden tener cabida en esta etapa.

Más que imponer una actividad, es interesante acompañarlos para que sean capaces de escoger cómo quieren utilizar una parte de su tiempo libre.

¿Cuántas extraescolares son demasiadas?

No existe un número mágico de actividades que sirva para todas las familias.

Lo que sí conviene evitar es una agenda tan llena que el niño no tenga tiempo para jugar, descansar, hacer los deberes con tranquilidad, estar con la familia o simplemente no hacer nada.

Una buena pregunta antes de apuntarlo a una nueva actividad es: ¿tiene realmente tiempo para ella?

También hay que tener en cuenta los desplazamientos, los horarios familiares, el tiempo que necesita para descansar y, sobre todo, cómo vive el niño esta actividad.

Si cada semana supone prisas, cansancio o conflictos, quizá sea el momento de revisar la organización.

¿Cómo saber si hemos escogido bien?

Más allá de si la actividad parece adecuada sobre el papel, hay algunos indicadores que nos pueden ayudar:

  • ¿Va contento o contenta a la actividad?
  • ¿Tiene ganas de volver?
  • ¿Habla de los compañeros o de las cosas que ha hecho?
  • ¿Siente que está aprendiendo pero también que se lo pasa bien?
  • ¿La actividad encaja con sus intereses?
  • ¿Dispone todavía de suficiente tiempo para descansar y jugar?
  • ¿El horario es compatible con el resto de la vida familiar?

Y una cosa importante: cambiar de actividad también es una opción. Que una actividad no funcione no significa que el niño haya fracasado. Quizá simplemente no era la que mejor encajaba con él en ese momento.

Ahorra en extraescolares con FANOC

En FANOC podéis encontrar empresas y entidades colaboradoras que ofrecen descuentos y ventajas para las familias numerosas, también en actividades relacionadas con el deporte, los idiomas, la danza y el ocio.

Si eres socio de FANOC aprovecha los descuentos:

  • Actividades creativas: una amplia variedad que va desde la práctica artística hasta disciplinas como la danza o el ballet, con las que se busca impulsar el potencial creativo del alumno. Si eres socio de FANOC aprovecha los descuentos en la escuela de danza Así se Baila y en la escuela de teatro L’Autèntica.
  • Actividades tecnológicas: relacionadas con la informática, la robótica y cualquier tecnología que pueda estimular el interés de los niños podéis encontrar Esteam Education, empresa formadora especializada en ciencia y tecnología, y Aedes Girona, escuela de informática y nuevas tecnologías.

Y si buscáis actividades organizadas por vuestro municipio, consultad también vuestro ayuntamiento o patronato de deportes y preguntad por las posibles bonificaciones para familias numerosas o para hermanos.

Deja un comentario